7 de mayo de 2011

Con los pies en la tierra. Mi vida en Japón

Hoy me he levantado a las nueve, y con las zapatillas que compré el miércoles, me he ido a dar una carrerita y he hecho algo de deporte. La temperatura hoy es la perfecta de un día de mayo aunque a las nueve ya hacía un poco de calor para correr. Lo cierto es que en Japón las cosas me van muy bien, me he adaptado a la universidad y al alumnado, voy haciendo amigos con los que hablar y salir, he encontrado un buen sitio para estudiar y avanzo rápido con el CFA, estoy aprendiendo mucho tanto de finanzas como de la filosofía de la vida de otras personas con otra cultura, tengo tiempo libre para leer periódicos y hacer deporte y mi sueldo es suficiente para mi estilo de vida. Soy muy feliz.

Sin embargo, el pasado lunes tuve un susto bastante grande. Comí en la cafetería de la universidad sobre la 13:30 (horario nada japonés) y cuando llegué a casa sobre las 19:00 me di cuenta que me estaba saliendo una infección en la boca importante. En principio pensaba que era una alergia porque me dolía la garganta y me costaba tragar y tenía la boca llena de abultamientos que empezaban a extenderse hacia los labios. Solamente una vez antes tuve una reacción alérgica fuerte y mi madre me dio leche y me bajó rápido, así que con el susto en el cuerpo salí corriendo hacia el convenience store que está cerca de mi casa y, trás la leche, dejó de extenderse. El martes por la mañana, los bultos ya no estaban y el miércoles tenía la boca perfecta. Lo de la garganta es por alergia al polen y con las pastillas que tomo normalmente en España, casi ni lo noto. No estoy seguro de si fue una alergia o infección.

Estaba y sigo estando muy feliz, pero este tipo de cosas te ponen los pies en el suelo. Que las cosas estén saliendo bien, no significa que haya que confiarse y dejar al azar demasiados asuntos. En este caso no fue mi culpa pero esto me ayuda a estar centrado y a darme cuenta que aquí estoy solo y no hablo el idioma y un problema mediano en España aquí es un problema bien grande.

Ayer fui a por mi tarjeta de residente, así que ya soy del todo legal en Japón. El viaje hasta la sucursal del ayuntamiento más cercana a mi barrio fue un palo (ida y vuelta, metro: 440 yen, autobús: 740 yen) y eso que solo fue media hora de viaje.

En la estación de metro hay un centro comercial así que paré a ver ropa y me gustó bastante una chaqueta que ya había visto a chico japonés en un bar y una camisa pero era una tienda muy cara, así que no compré. Esta noche salgo con unos españoles así que iré al centro un poco más temprano a ver si veo algo que me guste.

Dejo fotos, una de mi barrio y otra de una escultura en la puerta del centro comercial donde estuve ayer. Están hechas con el teléfono así que la calidad puede que sea demasiado baja.



No hay comentarios:

Publicar un comentario