Me habían recomendado ver el Apple Store, creo recordar que uno de los más grandes del mundo.
En el Sony Building estuve viendo un reportaje en 3D sobre el fondo marino, fue muy emotivo, porque cuando trabajaba en Sony muchos de mis compañeros querían que les mandaran a trabajar a Japón.
Después de visitar Ginza, fui en tren hasta Asakusa, una zona con un ambiente mucho más tradicional japonés, menos tokiota, pero abarrotada de turistas. Paseé por el Senso-ji Temple, un templo budista, y luego di una vuelta por los alrededores, había muchos bares-restaurantes y me pareció muy curioso las terrazas que habían montado.
Senso-ji Temple.
De terraceo en Asakusa.
Casas y comercios de corte tradicional japonés.
Después del paseo por el mercado frente al templo, el templo y las calles de Asakusa, fui en metro hasta Ueno. Ueno fue un black market (mercado de contrabando) tras la segunda guerra mundial, había más terrazas y tiendas de ropa y algunas otras cosas. Creo que es posible que la ropa fueran falsificaciones, ropa usada, o de dudosa procedencia, pero la visita me pareció interesante. En Ueno visité el Tosho-gu Shrine, un templo sintoísta mucho más pequeño que el templo de Asakusa pero cuya situación es muy bonita por estar rodeado de un estanque de agua. Finalmente me dirigí a la universidad de Tokyo, lugar donde estoy valorando la posibilidad de estudiar un postgrado.
Al fondo, Tosho-gu Shrine, rodeada por su estanque lleno de vegetación.
Cuando creía que mi día en Tokyo había terminado recibo un email de un amigo que conocí en USA, quería que junto con otro amigo común (que yo pensaba que vivía en Nagoya pero que ahora trabaja en Tokyo) cenáramos todos juntos, así que estuvimos cenando y bebiendo. Lo cierto es que me hizo muchísima ilusión que vinieran a cenar conmigo porque yo no les había avisado directamente porque pensé que tanto ellos como yo estaríamos ocupados y sería un inconveniente.
El viaje fue una pasada, pero lo mejor de todo, sin duda, los reencuentros con la gente que te tiene aprecio, después de estar bastante solo en Japón, este tipo de cosas se valoran más. Ahora ya tengo ganas de ir para España a ver a la familia y a los amigos, aunque los exámenes de actuariales me asustan un poco la verdad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario